Cuatro días para ver las grandes ciudades imperiales del norte sin dedicarles dos semanas. El circuito sale de Marrakech, sube hacia el Atlántico hasta Casablanca y sigue la costa y el interior por Rabat y Mequinez antes de detenerse dos noches en Fez. El regreso se hace por la montaña, a través del Medio Atlas.
La segunda jornada es la más densa: enlaza tres ciudades. Casablanca por la mañana, con el bulevar de la Corniche y la mezquita Hassan II; después Rabat, para el palacio real, la kasbah de los Udayas, la torre Hassan y el mausoleo de Mohamed V; y por último Mequinez, sus murallas, la puerta Bab el-Mansour y el mausoleo de Mulay Ismail. Llegada a Fez por la tarde.
La tercera jornada pertenece por completo a Fez, con guía local: la medina de Fez el-Bali, patrimonio mundial, la universidad de al-Qarawiyyin, las madrasas históricas, las curtidurías de Chouara y los talleres de madera, cerámica y textil.
El cuarto día toma la carretera de montaña: Ifrán, apodada la pequeña Suiza marroquí, y después las aldeas del Medio Atlas y Jenifra, antes de bajar por Beni Mellal hasta Marrakech. El alojamiento es en media pensión, una noche en Casablanca y dos en Fez.