Tres días bastan para cruzar el sur de Marruecos, del Atlántico al Sáhara. El itinerario deja la costa de Agadir, asciende al Anti-Atlas, sigue los valles de oasis hacia el este hasta las grandes dunas de Erg Chebbi y vuelve a cruzar el Alto Atlas rumbo a Marrakech.
Como el vehículo y el chófer están reservados solo para su grupo, el ritmo es suyo: parar a fotografiar el valle de las Rosas, demorarse ante una kasbah o seguir para llegar a las dunas antes del atardecer. Dos noches contrastadas jalonan la ruta: un hotel al pie de los acantilados del Dades y un campamento sobre la arena.
Conviene saberlo: es una travesía de ida. La recogida es en Agadir y la llegada en Marrakech, lo que resulta práctico para enlazar dos estancias en lugar de deshacer el camino.